Higiene Facial

La higiene facial es elemental en estética pues una piel bella debe estar LIMPIA y además porque es el paso previo imprescindible antes de todo tratamiento específico facial o antiaging.

La piel de nuestro rostro recibe muchas agresiones como el sol, el tabaco, la contaminación, agentes químicos, entre otros factores del medio ambiente. Es por eso que siempre los expertos recomiendan limpiarse la cara diariamente y mantener cuidados de base como usar una crema nutritiva/hidratante y un protector solar. Pero muchas veces se necesita más que los cuidados tradicionales y se debe acudir a un proceso más profundo para nuestra piel del rostro.

La higiene facial consiste en retirar las celular muertas que están en la superficie de la piel y a la cual se adhieren los factores externos de contaminación, los cuales provocan la oclusión de los conductos evitando que nuestra piel se oxigene. Hay que eliminar los llamados puntos negros, que son las grasas que expuestas al medio ambiente se oxidan, dejando el color oscuro característico en la superficie, además se debe hacer una extracción de milium ( puntos blancos) que son también grasas que no tienen conducto de salida y se quedan atrapadas en la superficie. Después de realizar la limpieza y de acuerdo al estado de la piel se procede a hidratar o nutrir, según la observación del profesional, además de destacar que no se descuida la relajación final, por lo que se termina con un masaje facial que entrega el sello de un servicio realizado con dedicación y cuidado.

También opcionalmente se puede aplicar algún tipo de mascarilla; refrescante, regeneradora, nutritiva, etc. Con lo que lograremos que la piel quede perfectamente limpia, nutrida, luminosa y con un aspecto muy saludable.

Todos pueden realizarse una higiene facial, incluso en pacientes jóvenes que están comenzando con acné es importante mantener una piel limpia. La higiene facial se debiera considerar un hábito, así como recurrimos al dentista para la limpiezas, ya que nuestra piel también necesita un cuidado básico como es mantener la pureza, hidratación y nutrición de nuestra piel.

La periodicidad de la higiene facial va a depender de la piel de cada persona. Para aquella persona que quiere cuidarse la piel el ideal es cada 30 días. Lo recomendable es no exceder los tres meses hasta la siguiente higiene facial, y así nos aseguramos además, que al aplicar una crema específica de día y/o de noche, estemos consiguiendo el efecto que queremos, ya que en una piel sucia difícilmente vamos a ver resultados.

Higiene Facial
Uso de Cookies
Utilizamos cookies propias y de terceros con funcionalidades analíticas para mejorar la experiencia de navegación, y ofrecer contenidos de interés. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies Aceptar